Cuántos litros por hectárea está aplicando tu máquina, y cuánto producto va al estanque. Las dos cuentas donde más se equivoca la gente, resueltas juntas.
Método de las boquillas · L/ha y producto por estanqueEl volumen de aplicación sale de cuánto líquido sueltan todas las boquillas juntas dividido por la superficie que la máquina recorre en ese mismo tiempo:
El 600 no es magia: convierte minutos a horas y metros a hectáreas en un solo paso.
Sale de multiplicar por 60 minutos y por 10.000 m² de una hectárea, dividido por los 1.000 metros
de un kilómetro.
Aquí es donde más se equivoca la gente, porque las etiquetas usan dos criterios distintos y no siempre lo dicen claro:
Por hectárea — la cantidad de producto es fija por hectárea, sin importar cuánta agua uses. Si aplicas más mojado, la concentración baja pero la dosis por planta es la misma.
Por 100 litros de agua — la concentración es fija. Si aplicas más mojado, estás aplicando más producto por hectárea. Es la forma habitual en frutales.
La calculadora te muestra siempre la equivalencia en la otra unidad, para que veas cuánto producto por hectárea estás poniendo realmente.
Y verifica la velocidad de verdad, con cronómetro sobre una distancia medida. El tacómetro del tractor y la velocidad real rara vez coinciden en terreno blando.
El cálculo es exacto, pero supone que todas las boquillas aplican parejo. Si están gastadas o parcialmente tapadas, el promedio miente. Por eso vale la pena revisar la uniformidad de vez en cuando, y siempre respetar lo que dice la etiqueta del producto, que manda por sobre cualquier cálculo.
Con una cuenta llevas el cuaderno de aplicaciones al día: qué se aplicó, dónde, con qué dosis y quién lo hizo. Winbox parte con un acceso gratuito.
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